Pierpaolo Zollo, Director General de Kelkoo para España e Italia, analiza el imparable crecimiento del e-commerce y devesvela las claves para una compra segura.
Por Pierpaolo Zollo, Director General de Kelkoo para España e Italia [12-11-2008]
El e-commerce en España está avanzando a pasos agigantados. Si bien la venta electrónica en nuestro país ha tardado un tiempo en arrancar, parece claro que por fin lo ha hecho, y con fuerza.
Según el Informe sobre Comercio Electrónico B2C 2008, realizado por Red.es, las ventas electrónicas presentan un incremento del 71’4% en el último año, con un volumen de negocio que supera los 4.700 millones de euros. Más significativo aún resulta el hecho de que el 93’7% de los usuarios que han realizado compras por Internet, que alcanzan ya los ocho millones de ciudadanos, declaren sentirse satisfechos con las mismas. Crecen las ventas, el número de compradores y su nivel de satisfacción. A la luz de estos datos, podemos afirmar que el miedo a comprar en la Red, ha pasado a formar parte del pasado para los españoles.
La falta de tiempo, la posibilidad de consultar la opinión de otros usuarios, y un bolsillo cada vez más resentido, son las principales razones que han llevado a los usuarios a confiar en el comercio electrónico como forma más cómoda y económica de efectuar sus compras. Billetes de avión, entradas a espectáculos o reservas de hotel: el sector turístico y las actividades de ocio siguen siendo las categorías más solicitadas en la Red, seguidas de artículos de electrónica, libros y revistas, productos de software y ropa y complementos.
Si bien es cierto que el número de compradores en Internet ha aumentado de forma considerable, también lo ha hecho su nivel de exigencia. Así pues, la seguridad y la transparencia de los servicios online serán la mejor carta de presentación a la hora de ganar la confianza de ese inmenso potencial de mercado que supone el comercio electrónico. De esta forma, sólo los portales que dispongan de una forma de pago fiable y ofrezcan información clara sobre los derechos del consumidor, las condiciones de compraventa, y los elementos de seguridad de la web, serán capaces de sacar el máximo provecho a esta nueva tendencia que es ya una realidad.
Siguiendo el estudio elaborado por Red.es, resulta llamativo el hecho de que el 62’8% de los internautas utilice Internet como fuente de información antes de efectuar una compra. Internet es un mundo lleno de posibilidades que, no obstante, hay que saber descubrir. En este sentido, los buscadores de comercio electrónico, a través de la comparación de precios de una gran variedad de productos, constituyen una herramienta única para los usuarios, garantizándoles el ahorro en su compra de forma cómoda, y sobre todo, segura.
Portales como Kelkoo pueden y deben aprovechar su know-how y aconsejar a los usuarios para que su compra online se convierta en una experiencia satisfactoria y se lleve a cabo de forma inteligente. La sombra de la estafa en Internet se combate con buenas prácticas y un comercio electrónico ‘limpio’. En el caso de Kelkoo, los más de 25 millones de usuarios al mes avalan la confianza de los consumidores en este cada vez más extendido modo de comprar.
Desde el punto de vista práctico, verificar la fiabilidad de la página donde vamos a realizar la compra es esencial: toda tienda online segura debe contener información sobre su domicilio social, NIF y datos de contacto en su sitio web. Es recomendable asimismo comprobar si el establecimiento está asociado a Confianza Online, el Sistema de Autorregulación integral español para el Comercio Electrónico con Consumidores y la Publicidad Interactiva que otorga un Sello de Confianza a sus empresas asociadas, garantizando el compromiso de responsabilidad en sus transacciones. También, comprobar la letra pequeña de las tiendas online se convierte en un elemento clave para evitar sorpresas de última hora. Sólo así podremos saber si el importe final incluye los impuestos y los gastos de envío del producto adquirido.
Antes de realizar una compra, es igualmente importante informarnos sobre los derechos que nos amparan como consumidores: según la Ley actual, los usuarios tienen, en la mayoría de los casos, derecho a devolver el producto adquirido, siempre que lo soliciten en el plazo de siete días laborables a partir del día en que se recibe. No obstante, conviene asegurarse de ello, y de las condiciones en el caso de que así sea. La mayor parte de las compañías no permiten cambios en artículos de música y vídeos.
Para evitar el fraude online, debemos asegurarnos de que no existe ningún ‘malware’ activo en el PC que vayamos a utilizar, con el fin de proteger los datos confidenciales que se vayan a facilitar, así como comprobar si nos encontramos ante una web segura. Un icono de un candado en la parte inferior del sitio web y una dirección que empiece por ‘https’ son elementos tranquilizadores en este sentido.
La posibilidad de acceder a las opiniones y valoraciones de otros usuarios, el valor añadido que supone poder adquirir un producto desde casa, a un precio más económico, y la opción de tener acceso a artículos que no se comercializan en el mercado nacional son sólo algunas de las ventajas que ofrece el e-commerce. La confianza en las compras online mostrada por los españoles en el último año es una muestra de que el comercio electrónico ha pasado, de forma lenta pero segura, a formar parte de nuestra vida cotidiana. Y lo ha hecho para quedarse. |